lunes, 30 de mayo de 2011

Criterios que deben cumplir los Pactos

  • Un enfoque de tipo ascendente “bottom-up”, es decir, que la iniciativa debe partir del nivel local y no venir impuesta.
  • Una cooperación ampliada y efectiva, es fundamental que todos los interlocutores implicados en la creación de empleo es el territorio que se pretende dinamizar, intervengan y cooperen de un modo directo ( empresas, sindicatos, asociaciones,...)
  • Una estrategia integrada e innovadora, es decir, se centra en que todas las medidas deben estar coordinadas en un plan de actuación. Además, pensando en un mayor rendimiento estas medidas deberían ser innovadoras dentro de este territorio.


Objetivo de los Pactos Territoriales en favor del Empleo

El fin fundamental de estos pactos es lograr una amplia colaboración regional o local que permita poner en marcha cuatro medidas:
  • Descubrir las dificultades de todos los agentes territoriales con responsabilidad en materia de empleo.
  • Movilizar y unificar todos los recursos disponibles.
  • Una mayor integración y coordinación de las medidas a favor del empleo.
  • Llevar a cabo medidas que sirvan de modelo a seguir.

lunes, 16 de mayo de 2011

Características de los Pactos Territoriales por el Empleo:

Para que una política de empleo se pueda definir como un pacto territorial por el empleo deben coexistir una serie de principios
  • Territorio
  • Consenso
  • Diálogo social
  • Innovación
El territorio destino del pacto debe presentar un claro deterioro socioeconómico que, entro otros problemas, posea una elevada tasa de desempleo.
El consenso es necesario, porque sin el acuerdo de todos, administraciones públicas y privadas, no se puede llegar al fin perseguido.
Diálogo social, los integrantes del pacto necesitan unirse para alcanzar de modo conjunto los objetivos del pacto, para llegar al consenso es necesario el diálogo social.
Por último, los objetivos de los pactos deben ser innovadores.

lunes, 9 de mayo de 2011

Pactos Territoriales por el Empleo. Concepto y Objetivos

El desempleo es un grave problema que afecta a todos los Estados miembros de la UE, entre los que destaca España. Para darle respuesta, desde mediados de la década de 1990 se han implementado una serie de iniciativas destinadas a mejorar y aumentar el volumen de puestos de trabajo. Entre las mismas se encuentran los Pactos Territoriales por el Empleo. Se trata de un política de cooperación territorial en la que participan las administraciones públicas (desde la escala europea a la municipal), entidades privadas y agentes locales.
Nacen a partir de la extremada preocupación de la UE por aumentar la tasa de ocupación, puesto que iba disminuyendo, por ese motivo en 1996, se crea la figura del Pacto Local por el Empleo, mediante la cuál se pretendía intensificar la incidencia de esta variable en las grandes políticas comunitarias.
La Comisión insistía en la necesidad de una ampliación y una intensificación de la cooperación entre los interlocutores sociales y el sector privado de una determinada región o zona que presentase una inestabilidad laboral muy aguda. Proponía a los Estados Miembros una acción piloto para completar y reforzar a nivel local las orientaciones de estos pactos. Así, la finalidad de estos pactos piloto se puede dividir en dos objetivos. En primer lugar, mejorar la variable de empleo, y en segundo, que sirviese de modelo para futuros pactos territoriales por el empleo. Atendiendo a los cuatro pilares de las líneas directrices a favor del empleo:
  • Empleabilidad
  • Espíritu empresarial
  • Adaptabilidad
  • Igualdad de oportunidades