Este término nace en el Libro Blanco de Delors, “Crecimiento, competitividad y empleo. Retos y pistas para entrar en el siglo XXI”, y se utiliza para describir aquellas actividades laborales que satisfacen las nuevas necesidades sociales. Estas actividades son muy heterogéneas, pero obligatoriamente deben tener en común cuatro características:· Cubren necesidades sociales insatisfechas
· Se configuran en mercados incompletos
· Tienen un ámbito de producción o prestación localmente definido.
· Tienen un alto potencial en la generación de puestos de trabajo.
Expertos de la Comisión Europea identificaron 19 ámbitos de actividad ocupacional que se pueden agrupar en cuatro grupos:
Servicios de la vida cotidiana; se trata de aquellos servicios que se desarrollan dentro del ámbito familiar, en el hogar, trabajos tales como, la atención a las personas dependientes, cuidado de mayores y niños, limpieza del hogar y la ropa, reparaciones, en definitiva, tareas domésticas, que algunas personas no pueden realizar, y necesitan contratar a alguien que les cubra estas carencias. Estas tareas se han llevado a cabo, durante mucho tiempo, por las mujeres, que se dedicaban en exclusividad al trabajo doméstico sin ninguna remuneración. Hoy en día, las mujeres trabajan fuera del ámbito familiar, en su gran mayoría, modificando los roles tradicionalmente establecidos en las familias. Actualmente, hay una alta demanda insatisfecha de puestos de trabajo relacionados con la vida cotidiana de las familias y un destacado nivel de insatisfacción de cómo se resuelven en el presente.
Servicios de mejora de la calidad de vida, son aquellas actividades ocupacionales que los particulares por sí mismos no pueden autogestionarse, y por tanto, deben ser proveídas por empresas y administraciones. Tareas tales como; la seguridad ciudadana en espacios públicos y en transporte colectivo, en el transporte intramunicipal y intermunicipal, en la información sobre movilidad, en la mejora de los espacios públicos y la convivencia en los barrios y pueblos.
Servicios de ocio; la gente invierte dinero y esfuerzos en las actividades de ocio, cada vez más, anteponemos nuestro ocio a nuestro trabajo, preferimos (no todo el mundo, nunca se puede generalizar), ganar menos dinero pero tener más tiempo para disfrutar con lo que nos gusta. Por eso, los servicios de ocio son un nuevo yacimiento de empleo, necesidades que se deben cubrir. El turismo rural, cultural, de aventura o especializado por temáticas o sectores es una importante fuente de ingresos para la industria nacional.
Servicios medioambientales; el creciente interés por el estado ambiental del entorno inmediato, hace que nos planteemos nuevas necesidades que cubrir, en cuanto a la gestión (pública y privada) de los residuos, del agua, del aire y de invertir en la minimización y el control de la contaminación atmosférica y acústica. La población, además reclama la ampliación y mejora de los espacios naturales y del acceso a ellos y su disfrute y conocimiento
Nuevas tecnologías de la información y la comunicación; (NTIC) se pueden considerar como un NYE porque cumplen las cuatro características conceptuales. Sin embargo, el despegue la de las NTIC tiene tanta relevancia dentro del nuevo sistema productivo, que son estudiadas y analizadas individualmente.
Los Nuevos Yacimiento de Empleo (NYE) son una salida laboral y empresarial nueva, responden a unas necesidades sociales y los cambios en los hábitos de vida y consumo de la población, que no están cubiertas, por este motivo, son inciertos en su futuro, no van a convertirse automáticamente en puestos de trabajo estables y con óptimas condiciones de trabajo, es decir, con altos salarios, posibilidades de formación permanente y jornadas laborales buenas.
Tenemos que fijarnos que en estos nuevos yacimientos, hay trabajo para toda clase de personas, cualificas y no cualificas, hombres y mujeres, y por la diversidad de los mismos para cualquier edad.