Buscar trabajo es una tarea que debe ser lo más planificada y estructurada posible, implícate en este proceso desde el principio.
Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo.
Es muy importante tener claro qué tipo de empleo se ajusta más a tus características y a tus posibilidades, y que hagas de tu búsqueda un proceso continuo de aprendizaje.
Para poder saber cuál es tu perfil tienes que reflexionar sobre varios aspectos:
Cuáles son tus puntos fuertes, cuáles los débiles y las condiciones laborales que aceptarías teniendo siempre en cuenta lo que tú ofreces.
Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo.
Es muy importante tener claro qué tipo de empleo se ajusta más a tus características y a tus posibilidades, y que hagas de tu búsqueda un proceso continuo de aprendizaje.
Para poder saber cuál es tu perfil tienes que reflexionar sobre varios aspectos:
Cuáles son tus puntos fuertes, cuáles los débiles y las condiciones laborales que aceptarías teniendo siempre en cuenta lo que tú ofreces.
El autoconocimiento es el proceso reflexivo (y su resultado) por la cual la persona adquiere noción de su yo y de sus propias cualidades y características. El autoconocimiento es una estrategia básica en la búsqueda de empleo, ya que en cada uno de los trabajos que podemos optar tenemos que hacer un análisis propio interno para ver si con nuestras actitudes, aptitudes y limitaciones optamos a ese trabajo concreto.
Es
Es fundamental caer en la cuenta de que según cómo pensemos, así actuaremos. Y que la manera de analizar, pensar o reflexionar, más o menos positiva o negativa, la exteriorizamos, en muchas ocasiones, sin darnos cuenta.
A la hora de buscar trabajo, cada uno de nosotros nos mostramos en ese momento, con numerosos detalles que dan pistas de cómo somos, o, mejor dicho, de cómo estamos en ese momento concreto, ese día, esa temporada, etc.
La autoestima y la percepción que tenemos de cada uno de nosotros, en demasiadas ocasiones es el factor decisivo y diferenciador entre dos candidatos en la búsqueda de un trabajo determinado, considerando que éstos tienen parecidos logros en su currículum y una semejante trayectoria laboral o profesional. Es decir que, en esa igualdad de condiciones, lo que realmente diferencia entre dos candidatos es su actitud, el talante, la forma de afrontar esa entrevista o una prueba determinada
En este sentido, quizá puedas vislumbrar, en este momento, cuál es una de las claves en la búsqueda de trabajo: Antes de dirigirte a alguien, antes de ir a una entrevista, dedica un mínimo de tiempo en examinarte a ti mismo.
He aquí algunos aspectos sobre los que cada uno/a puede pararse a pensar:
Mi personalidad -individualista, colaborador, ambicioso, etc.-
Mis capacidades físicas/psíquicas/
Mis relaciones sociales/amistades
Mis motivaciones/ilusiones/expectativas
Mis éxito y fracasos
Mis sectores profesionales y actividades preferidas
Mi trayectoria profesional
Mis gustos/odio/indiferencias
Mis deseos
Ten en cuenta que examinarse uno a sí mismo no consiste en enjuiciarse peyorativa o negativamente. Examinarse no significa alabarse de forma irreal ni criticarse despiadadamente. Implica tener la capacidad de sentarse delante de un folio en blanco y sacar a la luz aquellas cualidades y aspectos a mejorar de uno mismo; ser consciente que, antes de cada crítica, tiene uno que ser capaz de sacar algo bueno de sí mismo. Valora si eres de los que te cuesta pensar en ti mismo, si te cuesta sacar una cualidad de ti, si todas las ideas que te vienen de ti son pensamientos negativos, destructivos, dañinos. El primer obstáculo que tenemos a la hora de afrontar un reto o una actividad profesional, en muchas ocasiones, somos nosotros/as mismos/as, eres tú mismo/a.
Es fundamental caer en la cuenta de que según cómo pensemos, así actuaremos. Y que la manera de analizar, pensar o reflexionar, más o menos positiva o negativa, la exteriorizamos, en muchas ocasiones, sin darnos cuenta.
A la hora de buscar trabajo, cada uno de nosotros nos mostramos en ese momento, con numerosos detalles que dan pistas de cómo somos, o, mejor dicho, de cómo estamos en ese momento concreto, ese día, esa temporada, etc.
La autoestima y la percepción que tenemos de cada uno de nosotros, en demasiadas ocasiones es el factor decisivo y diferenciador entre dos candidatos en la búsqueda de un trabajo determinado, considerando que éstos tienen parecidos logros en su currículum y una semejante trayectoria laboral o profesional. Es decir que, en esa igualdad de condiciones, lo que realmente diferencia entre dos candidatos es su actitud, el talante, la forma de afrontar esa entrevista o una prueba determinada
En este sentido, quizá puedas vislumbrar, en este momento, cuál es una de las claves en la búsqueda de trabajo: Antes de dirigirte a alguien, antes de ir a una entrevista, dedica un mínimo de tiempo en examinarte a ti mismo.
He aquí algunos aspectos sobre los que cada uno/a puede pararse a pensar:
Mi personalidad -individualista, colaborador, ambicioso, etc.-
Mis capacidades físicas/psíquicas/
Mis relaciones sociales/amistades
Mis motivaciones/ilusiones/expectativas
Mis éxito y fracasos
Mis sectores profesionales y actividades preferidas
Mi trayectoria profesional
Mis gustos/odio/indiferencias
Mis deseos
Ten en cuenta que examinarse uno a sí mismo no consiste en enjuiciarse peyorativa o negativamente. Examinarse no significa alabarse de forma irreal ni criticarse despiadadamente. Implica tener la capacidad de sentarse delante de un folio en blanco y sacar a la luz aquellas cualidades y aspectos a mejorar de uno mismo; ser consciente que, antes de cada crítica, tiene uno que ser capaz de sacar algo bueno de sí mismo. Valora si eres de los que te cuesta pensar en ti mismo, si te cuesta sacar una cualidad de ti, si todas las ideas que te vienen de ti son pensamientos negativos, destructivos, dañinos. El primer obstáculo que tenemos a la hora de afrontar un reto o una actividad profesional, en muchas ocasiones, somos nosotros/as mismos/as, eres tú mismo/a.
No hay comentarios:
Publicar un comentario